Garrucha

El atractivo turístico de este municipio costero de la provincia de Almería le viene de antiguo. En el recorrido por las calles de su casco urbano, llamará la atención del viajero su Paseo Marítimo, conocido como El Malecón, un bello balcón mirador de la magnífica playa de Garrucha donde se encuentra el Castillo de Jesús de Nazareno. Éste es una fortificación militar levantada en el siglo XVIII para la defensa de los continuos ataques de los piratas, en la que destacan sus dos torreones y su plaza de armas. Gracias a él, Garrucha forma parte de la Ruta de los Castillos por tierras andaluzas.

Otros edificios interesantes son el del Ayuntamiento, que está levantado sobre un antiguo depósito de sal construido en tiempos de la dominación árabe; la Iglesia Parroquial de San Joaquín, su monumento religioso más importante y que está fechado en el siglo XIX; la lonja de pescado; la Casa de Marina de la Torre, del siglo XX y estilo neomudéjar; y la Torre de la Fundición de San Jacinto, que corona una colina desde la que se obtiene una amplia panorámica de Garrucha y su entorno.

También merecen una visita pausada sus tres puertos: el deportivo, cada día más concurrido por los aficionados a los deportes náuticos; el comercial, dedicado en otros tiempos al transporte de minerales y hoy al del yeso de Sorbas; y el pesquero, el segundo más importante de la provincia de Almería y a donde llega el sabroso pescado que se subasta en la lonja de Garrucha al atardecer de cada jornada laboral.

No sorprenderá al viajero que el pescado sea una de las materias primas más importantes de la gastronomía típica de Garrucha. Entre la numerosa variedad de especies con las que se trabaja en sus cocinas destaca su famosa gamba roja, además de la caballa, las chirlas, el gallopedro, el pargo o el mero, entre otros. Con ellos se elaboran exquisitos guisos marineros y arroces. También son deliciosos platos como los gurullos con caracoles o la cazuela de fideos.


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